Marzo de 2007
Querido socio:
Me gustaría tratar contigo acerca de muchas cosas de nuestro movimiento “SOS Infancia”, pero seré breve dado que mi intención es enviarte mensualmente una carta como ésta, con el fin de que vayas estando puntualmente informado.
Lo primero darte las gracias por tu confianza y por el ánimo que nos infunde contar contigo entre nosotros.
Formas parte de una organización sencilla. Aunque oficialmente ya somos 156 socios, no tenemos grandes estructuras internas, ni burocracia, ni empleados que supongan gasto; sólo un grupo de amigos, compañeros y familiares (tú entre ellos) que inquietos por el sufrimiento de los más débiles (en este caso los niños) unimos nuestras particulares formas de esfuerzo para ayudarles.
La sencillez de la que te hablo implicará transparencia; esa sencillez te garantiza que será la totalidad de tu dinero la que llegará a los necesitados, y además que les llegará en la forma de aquello que más necesitan. En todo momento sabrás qué se hace con tu dinero y de qué forma concreta estás ayudando a un pequeño (con un lavado con jabón, con una comida caliente, una mesa en la que dibujar, con ropa limpia, o con una medicina que hasta ahora no tenía y con la que, p. ej., ya no toserá por la noche...). Creo que todos, como ese niño, dormiremos mejor.
Los detalles te los iré dando en esas cartas que te enviaré, pero también los podrás ver accediendo a la web que estamos diseñando y que esperamos esté habilitada dentro de poco.
El 10 de marzo, en compañía del Padre Ignacio (al que muchos conocéis bien) me reuní con el Superior de los Hermanos Franciscanos de la Casa Familiar de Tánger, y a cuyos niños va destinada nuestra ayuda. Firmamos el documento que regirá nuestra colaboración con ellos, y nos dieron información de interés para planificar nuestra actuación (organización y funcionamiento de la casa, dispensario médico infantil, actividades de los niños, voluntariado de nuestros socios para trabajar en la casa, etc.).
Te tendré al corriente. Un abrazo y, otra vez, muchas gracias.
Pedro Arduán
Presidente de SOS Infancia